Este blog está en contra de la ley SOPA.
Mostrando entradas con la etiqueta smecar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta smecar. Mostrar todas las entradas

octubre 05, 2011

y un día escribí (dos puntos)

¿Te acordás cuando sonreías mucho, siempre, todos los días, porque estar viva era razón suficiente para sonreír? Y la gente te miraba sonreír tanto y nadie sabía por qué, y siempre había alguno que no te creía cuando le decías que no habías fumado nada, que vos eras así naturalmente, que siempre te reías. No había sujetos con nombre de Doritos y cabellera azul, en el mundo pasaban cosas feas, no tenías una vida perfecta (ni querías tenerla), pero igual sonreías y el mundo no entendía por qué, y vos le explicabas que porque sí mundo, porque nada es tan terrible como para llevarse todas las razones para sonreír, porque estabas bien y te esforzabas por seguir bien a pesar de todo. ¿Me vas a decir que sólo por una persona tiraste todo eso a la basura y te metiste en un pozo oscuro y sin sonrisas ni cosas amarillas?

15-junio-2011

agosto 03, 2011

La Smecancia, La No Smecancia y sus secuaces

(hace mucho que no escribo) (no me termina de cerrar cómo quedó escrito, pero eso)
Puedo estar mal, puedo llorar de tristeza, puedo encontrar cosas que duelan, pero sé que muy en el fondo o no tanto estoy bien, porque quiero estar bien y me esfuerzo por estar bien, más allá de los bajones existenciales. Básicamente, eso es La Smecancia, saber que, a pesar de todo, siempre hay una razón para (son)reir.
Puedo estar mal, puedo llorar de tristeza, puedo encontrar cosas que me duelan y no tener ganas de perderlas, ni de dejar de llorar, ni de estar bien, porque quiero sangrar y guardarme el dolor para que se transforme en veneno y me lastime por dentro. Básicamente, eso es La No Smecancia.
Ambas son necesarias, no puede existir una sin la otra, son como materia y antimateria, luz y sombra, ponis y murciélagos. Los tiempos de La No Smecancia pueen ser duros, lo sé, pero son un aprendizaje y están para que el día en que decidas escupir la última gota de veneno, pisar el pasado y bailarme encima, La Smecancia vuelva más amarilla que nunca y brillante como Filadelfia, o más.

Hoy a las 15:08 hs.

junio 18, 2011

me gustaría que estuvieras aquí

Hoy estaba cantando una canción muy linda que se llama Catalina y es de Salomar, y en una parte dice este dolor me enseñaré mil veces a sonreír, y entonces me acordé que La Smecancia es eso.
pero las cosas SON ASÍ

marzo 19, 2011

oh sí

Bueno, está bien, ya está, quiero estar bien. Estos cinco meses estuve mal porque quería estar mal, mejor dicho, porque no quería estar bien, no tenía ganas de ni siquiera intentar estar bien. Pero ahora quiero estar bien, y tengo ganas de intentar estar bien, y esas cosas. Así que, señoras y señores, manzanas y naranjas, en este momento puedo decir que La Smecancia is oficialmente back. Oh sí.
Y a todxs les cabe.

marzo 06, 2011

:)

Ese momento en que estando de un humor del orto me doy cuenta de que acabo de sonreír, y entonces vuelvo a sonreír por eso.

diciembre 03, 2010

pajarito

Estaba sentada frente a la computadora haciendo nada, mirando las banalidades que me devolvía la pantalla cuando, por alguna razón que desconozco, miré para un costado: una mancha marrón atravesó volando el comedor y se posó sobre la lámpara que cuelga del techo. Me acerqué corriendo a mirar más de cerca al pequeño pajarito que me había sacado de mi estado de estupidez virtual. Me pareció algo mágico que esa cosita marrón hubiera entrado en mi casa, sobretodo cuando la única ventana abierta no era muy grande y no creo posible que un pájaro entre accidentalmente por dicho agujero en la pared. Enseguida empecé a buscarle un sentido a todo eso, el pajarito no podía haber entrado porque sí, tenía que haber una razón para todo eso, tenía que ser una señal del destino o algo así. Intenté recordar las palabras que nos dijo Lombardi cuando un pajarito entró al aula de Plástica la semana anterior, pero fue ne vano. No encontraba una respuesta a todo, cuando algo me hizo click. El mágico hecho de que un pajarito esté revoloteando en el comedor de mi casa me alegró el día, me hizo olvidar todo lo malo, me recordó que las grandes bajones existenciales no son nada al lado de las pequeñas cosas de la vida; la manchita marrón volando por todo el comedor vale más que mi necesidad de volver unos meses atrás y estar con vos. Esa cosita emplumada batiendo sus alas mientras la miraba con los ojos bien abiertos de nuevo y una sonrisa en mi cara prendió la luz amarilla que fui siempre y que se había apagado este último tiempo.
El pájaro es más lindo, más bueno y más increíble.
El pájaro me abrió los ojos otra vez.
El pájaro vuela y me hace volar.
El pájaro es todo lo que perdí y más.

3 de diciembre de 2010, 18:21hs.