Paso 1. Tener un ataque de pánico, de esos bien feos que duran bastante y parecen que no se van más.
Paso 2. Decirle a tus progenitores que también te gustan las chicas, y que tu padre te pregunte si tomaste algo anoche.
Paso 3. Darte cuenta que sos una hija desastrosa que perturba la existencia de sus progenitores con sus ataques de pánico y gustos sexuales.
Feliz año nuevo.