Y yo me pregunto ¿dónde quedó La Smecancia?. Ya me había olvidado de que este blog se llamaba smecar (lo que significa reír, o sonreír, o eso). Y estoy segura de que si me pongo a leer las primeras entradas, me voy a odiar por haber tirado todo eso en lo que siempre creí a la mierda, por haberme convertido en todo lo que siempre odié (una idiota que piensa que su vida apesta porque su ex la dejó, la vida sigue Morena!).
Y creo que mi problema es ese, haber dejado que Filadelfia mate a Morena.